¿La soledad favorece el riesgo de demencia?


El envejecimiento es una fase del desarrollo que, sin duda, tiene un impacto significativo en los seres humanos, en la medida que sus condiciones de vida funcional se ven afectados. Hoy en día, y con mayor frecuencia, se encuentran personas diagnosticadas con Deterioro Cognitivo Leve (DCL), que resulta de un proceso de envejecimiento patológico, y en la mayoría de los casos, en demencia. Según la OMS, dentro de la población de 60 años se calcula que existen 47,5 millones de personas que sufren de demencia.
En las personas de la tercera edad, se inicia una etapa en la que desarrollan cambios de tipo emocional y autoestima, los cuales se asocian con la pérdida de procesos cognitivos y sociales.


Un gran número de estudios evidencian que las personas que se sienten solas son mucho más propensas a padecer demencia en la vejez. Sin embargo, subrayan el que el riesgo depende de tener estos sentimientos y no, simplemente, el hecho de que se viva solo o se encuentre socialmente aislado. Cabe destacar que el sentimiento de aislamiento no siempre es manifestado o asumido por las personas, independientemente de encontrarse en una situación real de aislamiento o no. Hoy en día, han sido de gran ayuda.

La soledad es una enfermedad que cambia la estructura y función del cerebro


La soledad aumenta el riesgo de un sueño deficiente, presión arterial alta, deterioro cognitivo e inmune, depresión y, en última instancia, una muerte prematura. La explicación tradicional es que las personas solitarias carecen de los asesores de la vida: personas que fomentan conductas saludables y controlan las que no lo son.
La conclusión sugiere que las personas solitarias son sensibles a los resultados sociales negativos y, en consecuencia, sus respuestas en los entornos sociales se atenúan.
Estas investigaciones aclaran que la soledad afecta directamente la salud, por lo que debemos hacer todo lo posible para ayudar a las personas a liberarse de la marginación social.

Investigación más relevante

Expertos holandeses descubrieron que las personas que se sienten solas son más propensas a sufrir demencia. Este estudio fue publicado por Tjalling Jan Holwerda y su equipo en la Revista de Neurología, Neurocirugía y Psiquiatría. 
Resultados previos sugieren que contar con una red social que ofrezca apoyo se relaciona con una mejor salud, mientras que la falta de apoyo puede ser especialmente perjudicial.
El estudio recolectó los datos de 2.200 adultos mayores con edades comprendida entre 65 y 86 años, residentes en Ámsterdam, los cuales no mostraban signos de demencia y no estaban internados en residencias. El 50% vivía solo y el 20% reportó sentimientos de soledad. Luego de controlar las variables, se encontró que el sentimiento de soledad se correlacionó con el riesgo de sufrir demencia en un 64%.
Esta investigación agrega evidencia a la complicada relación entre la percepción y compromiso social, sugiriendo que sentirse solo o no, puede desencadenar un gran impacto en la salud de la persona.

El apoyo del Estado y el apoyo buscado

Llegando a una conclusión, recordamos la importancia de las relaciones sociales de manera especial en las personas mayores, puesto que aquellas que no reciben la suficiente atención de los Servicios Sociales cuando viven solas, son tremendamente vulnerables a este tipo de afecciones.
Aunque no todo debe quedar en manos del Estado. Evitar este tipo de situaciones de soledad también depende de cada uno de nosotros.

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