Cuidados necesarios tras una operación de cataratas


La catarata es la pérdida de transparencia del cristalino, la lente natural del ojo. A través de esta lente, pasan los rayos de luz hasta la retina, donde se forman las imágenes. Por ello, cuando el cristalino pierde transparencia e impide el paso nítido de la luz a la retina, el paciente sufre una pérdida progresiva de la visión.
Esta patología es la primera causa de ceguera en el mundo y afecta a más del 50% de los mayores de 65 años, según datos comprobados del Instituto de Microbiología Ocular (IMO).

El envejecimiento es la causa más común de las cataratas. Esto se debe a los cambios que se producen en el ojo después de los 40 años, pues a partir de esta edad, las proteínas del cristalino comienzan a desintegrarse, lo que provoca su afección.
La mayoría de los casos de cataratas por la edad se desarrollan gradualmente. Otro tipo de cataratas pueden evolucionar más rápidamente, como en las personas jóvenes o con diabetes. Los médicos no pueden pronosticar la rapidez con la que se desarrollará la afección en una persona.

¿En qué consiste su cirugía?

Una cirugía de cataratas consiste en la realización de un procedimiento relativamente sencillo en el que se extrae el cristalino del ojo del paciente y se sustituye por una lente, conocida con el nombre de lente intraocular. En concreto, este tipo de lentes artificiales suelen estar elaboradas a base de plástico, silicona o material acrílico y dispone de funciones muy similares a las del propio cristalino natural.
Esta intervención puede realizarse mediante el sistema tradicional conocido como facoemulsificación o bien, mediante procedimiento láser.  Es una cirugía rápida que dura tan sólo 15 minutos, en el que se emplea anestesia local en gotas.
La cirugía de cataratas se promociona ampliamente como uno de los procedimientos quirúrgicos más seguros que se realizan habitualmente en el mundo. La recuperación de la cirugía de cataratas suele ser muy breve, pues la mayoría de los pacientes retoma sus actividades pocos días después.

Cuidados tras la intervención

La recuperación tras una operación de cataratas conlleva el seguimiento y cuidado familiar, con el objetivo de que el paciente se recupere lo antes posible. En este sentido, justo después de la práctica quirúrgica, el grupo de especialistas que ha tratado al paciente le explicará tanto a éste como a su cuidador las pautas a seguir para optimizar le cuidado del ojo tras la cirugía.

El primer día

  • Permanecer acompañado las primeras 24 horas
  • Es conveniente permanecer sentado o echado del lado contrario a la intervención
  • El paciente podrá ver la televisión, hojear revistas o periódicos y utilizar gafas de lejos o cerca
  • Se podrá continuar con la dieta habitual, evitando tomar bebidas alcohólicas
  • En lo que respecta a la actividad física, se recomienda comenzar con ejercicios suaves
  • Evitar agacharse o levantar objetos de más de 7 o 10 kg
  • No mojar el ojo intervenido, en el momento del aseo, los ojos del paciente permanecerán cerrados. Por otro lado, se restringen los baños calientes o nadar

De 2 a 7 días siguientes

  • El paciente puede salir a la calle y pasear, evitando siempre el contacto con animales domésticos, humo y productos químicos
  • Puede realizar su higiene diaria, prefiriendo la ducha al baño, siempre protegiendo el ojo intervenido
  • Se seguirán las indicaciones del oftalmólogo en la revisión del primer día, empleando los colirios recetados
  • Aún no se podrán realizar esfuerzo, levantar peso ni acostarse sobre el lado operado

Tras 2 semanas

Justo dos semanas después de la intervención, el paciente entrará en un periodo de adaptación. Lo más habitual es que, a estas alturas, la recuperación sea completa.
Entonces, ha llegado el momento de que las principales funciones del organismo se acomoden y aprendan a trabajar y desarrollar su función natural con el nuevo implante intraocular. El principal objetivo es, sin duda, garantizar la mejor visión.

En el caso de que se requiera otra intervención quirúrgica en la que se trate el otro ojo, el paciente deberá cumplir con las visitas al médico programadas. Aproximadamente una vez que transcurran unas dos semanas, el paciente deberá acudir a la consulta del oftalmológico para proceder a la ejecución de la nueva intervención.

Posibles complicaciones

En general, se considera que la cirugía de cataratas es segura y efectiva pero, al igual que en otros procedimientos, existen ciertos riesgos asociados.
Cabe destacar que la mayoría de estas complicaciones son muy poco frecuentes. Hablar sobre el tratamiento con un oftalmológico cualificado de forma anticipada y seguir las recomendaciones del médico puede reducir el riesgo de complicaciones tras la cirugía de cataratas.

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