5 Cuidados necesarios para personas con insuficiencia cardíaca


La Fundación Española del Corazón define la insuficiencia cardíaca como el momento en el que se produce un desequilibrio entre la capacidad del corazón para bombear sangre y las necesidades del organismo.
La insuficiencia cardíaca puede ser una enfermedad que no presente síntomas durante un largo tiempo, lo que se denomina fase asintomática. Cuando éstos aparecen, los síntomas predominantes son:
  • Cansancio anormal por esfuerzos que antes no lo causaban. La sangre no llega adecuadamente a los músculos y se provoca una situación de fatiga muscular
  • Respiración fatigosa por estancamiento de los líquidos en los alvéolos de los pulmones
  • Sensación de plenitud del abdomen o falta de apetito
  • Regularmente, puede aparecer tos seca y persistente motivada por la retención de líquido en los pulmones o por el tratamiento con inhibidores de la enzima de conversión. Es en este último caso cuando el especialista puede valorar un cambio de tratamiento
  • La reducción del flujo sanguíneo al cerebro puede provocar sensación de mareo, confusión, mente en blanco y pérdidas de conciencia. Si se presentan estos episodios relacionados con cifras bajas de tensión es recomendable tomar asiento
  • La insuficiencia puede provocar que el flujo de sangre a los riñones no sea suficiente, y se produzca retención de líquidos por disminución de la orina. Esta hinchazón suele localizarse en las piernas, los tobillos o el abdomen
  • Falta de aire (disnea) con el esfuerzo y mala tolerancia al ejercicio por fatiga
De acuerdo con lo resumido anteriormente, la insuficiencia cardíaca es un síndrome de disfunción cardíaca caracterizado por disnea, fatiga y retención de líquidos. Si bien afecta a un amplio espectro de la población, la insuficiencia cardíaca es en su mayor parte una enfermedad de pacientes con graves enfermedades asociadas.
En este campo se han creado nuevos medicamentos, posibilidades de monitoreo y tratamientos con dispositivos. Sin embargo, estos adelantos raras veces curan la enfermedad y están disponibles para pocos pacientes. La morbilidad por insuficiencia cardíaca es alta, la hospitalización es común, así como la media de supervivencia es menor de 5 años.

Prevalencia en España

La insuficiencia cardíaca es un problema de salud pública de primer orden. En los países desarrollados, aproximadamente un 2% de la población adulta lo padece, una prevalencia que aumenta exponencialmente con la edad, pues es inferior al 1% antes de los 50 años y posteriormente se duplica con cada década hasta superar el 8% entre los mayores de 75 años.

El elevado número de casos de insuficiencia cardíaca en España está determinado fundamentalmente por el envejecimiento progresivo de su población. En el periodo desde el censo de población hasta la estimación del 1 de enero de 2015, la población española se incrementó un 50% desde 1991.
En España tan sólo disponemos de un estudio sobre incidencia de insuficiencia cardíaca, centrado en la población de Puerto Real (Cádiz), que estudió a individuos mayores de 14 años adscritos al Sistema Nacional de Salud entre 2000 y 2007. La incidencia encontrada fue de 2,96 de cada 1.000 personas al año.

Cuidados necesarios

Hay unos cuidados, manejo y actividades diarias recomendables para evitar la descompensación de la insuficiencia cardíaca. El paciente con insuficiencia puede colaborar en gran medida con el cuidado de su salud cardiovascular. Para ello, en primer lugar, es importante conocer las características principales.
Luego de hacer puesto en práctica la información adquirida, anotando todos los días en una hoja de control sencillas medidas que le permitirán al paciente realizar un autocontrol de su propia enfermedad.
Esto no debe suponer una carga extra ni una limitación para que realice su día con normalidad. Basta con dedicar autocontrol y anotar las mediciones obtenidas.
  • Reducción de sal. La sal es necesaria en el organismo en pequeñas cantidades, pero si sobrepasa la cantidad de sangre con un aumento de la presión arterial. Con el paso del tiempo, esto puede producir un estrechamiento de las arterias y hacer que el corazón tenga una sobrecarga de trabajo mayor de lo necesario. Debemos tratar de mantener una ingesta de sal por debajo de los 3 gramos al día, lo que equivale a 25 gramos de sodio
  • No beber alcohol habitualmente. Según la severidad de la enfermedad, así como del efecto que le provoque la medicación para orinar y de cómo sea el funcionamiento del riñón puede ser diferente la cantidad de líquidos que necesite el cuerpo y, por lo tanto, lo que tenga que beber cada paciente. De forma orientativa, a las mujeres con insuficiencia cardíaca se les suele recomendar tomar alrededor de 1 litro al día, mientras que, a los hombres, un litro y medio
  • Se cree que practicar ejercicio es dañino para los pacientes con insuficiencia, pero si se practica en una actividad tranquila, como caminar, el organismo se llena de oxígeno y energía, lo cual propicia que la capacidad de bombeo del corazón mejore. Es importante consultar con el médico qué tipo de actividades que se pueden realizar
  • Adoptar técnicas de ahorro de energía, lo cual permitirá que se realicen más actividades cotidianas. Se pueden emplear algunas técnicas, aunque siempre es recomendable preguntar directamente a su médico qué puede y qué no:
    • Durante el día, alternar periodos de descanso con periodos de trabajo
    • Es recomendable no realizar movimientos bruscos, con el fin de evitar la fatiga
    • Evitar realizar actividades justo después de comer o cuando se experimente demasiado frío o calor
  • Para resolver las dudas de medicación, debemos apuntarlas y consultarlas en su centro de salud en la próxima visita, siguiendo los consejos de vacunación del Centro de Salud. Es conveniente no recibir la de la gripe de todos los años y, al menos, una vez o cada cinco años, la vacuna contra el Neumococo

Signos de Alarma

A pesar de que no es común que presente cambios repentinos en sus síntomas, es importante que sepa reconocer los signos de alarma y que debe hacer si estos se presentan.
  • Ganancia rápida de peso
  • Hinchazón de pies, tobillos o piernas
  • Dificultad para respirar, sobre todo, con menor ejercicio o en reposo
  • Tos irritativa persistente
  • Dolor en el pecho
  • Cansancio extremo

Tratamiento

La insuficiencia cardíaca es una enfermedad crónica que necesita control de por vida. No obstante, con tratamiento, los signos y síntomas de la insuficiencia cardíaca pueden mejorar y el corazón puede fortalecerse. El tratamiento puede ayudar a prolongar la vida y reducir la probabilidad de muerte súbita.


En algunas ocasiones, los médicos pueden corregirla al tratar la causa a fondo. Por ejemplo, al reparar una válvula cardíaca o al controlar la aceleración del ritmo cardíaco, se puede revertir este mal. Sin embargo, para la mayoría de personas, el tratamiento de la insuficiencia cardíaca implica un equilibrio de los medicamentos correctos y, en algunos casos, usar dispositivos que ayuden a que el corazón lata y se contraiga correctamente.

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