¿Qué beneficios ofrece montar en bicicleta?


Montar en bicicleta es una de las actividades físicas más saludables que existen. Además, no es sólo un deporte, también es una buen modo de mantenerse en forma. Existen muchos tipos de bicicletas disponibles en el mercado. Cada una de ellas depende de qué actividad y en qué nivel la quieras realizar.

Beneficios de montar en bicicleta

Hay muchas maneras de afrontar una jornada de ciclismo. Para unos, subirse a la bicicleta supone una forma de distracción, para otros, un método de ponerse en forma o, simplemente, como medio de transporte. En cualquier otro caso, lo que proporciona el ciclismo detallamos de los muchos beneficios de montar en bicicleta:
  • Es un magnífico ejercicio cardiovascular que fortalece nuestro corazón. El ritmo cardíaco aumenta y la presión arterial disminuye. El riesgo sanguíneo es mayor y el cerebro se oxigena más. Los vaso sanguíneos incrementan su flexibilidad y disminuyen las lipoproteínas de baja densidad (LDL o colesterol malo). Montar en bicicleta todos los días puede disminuir en un 50% el riesgo de enfermedades cardíacas y vasculares
  • La posición de la espalda mejora, debido a la postura, levemente inclinada hacia delante sobre el manillar, fortalecemos los músculos de la zona lumbar de la columna, con lo que mejoramos la resistencia de la base de nuestra espalda y, a la larga, disminuimos la posibilidad de tener hernias
  • Ayuda a salvar el planeta. La bicicleta es un medio de transporte ecológico debido a que no requiere de combustible, toda vez que usa energía generada por el movimiento de los pies en el pedal
  • Dedicar unos minutos diarios en andar sobre dos ruedas es una actividad muy positiva para las articulaciones de las rodillas ya que, a diferencia de otras actividades, el 70 u 80% del peso del cuerpo es amortiguado por el sillín, con lo que las articulaciones y cartílagos no soportan cargas pesadas
  • Montar en bicicleta es una actividad aeróbica, el tipo de ejercicio que se recomienda para adelgazar y perder grasa en el cuerpo. Es un buen ejercicio para equilibrar el peso corporal, sin olvidar que la pérdida de peso depende de cuántas calorías se queman, cuántas se consumen y del ritmo al que se pedalee
  • Se obtienen resultados desde el primer momento. Aunque la duración y la frecuencia de las rutas se debe adecuar a las características de cada uno desde el punto de vista físico, de edad y del objetivo a conseguir:
    • A los 10 minutos de empezar a pedalear, los beneficios ya repercuten en las articulaciones, el riesgo sanguíneo y la musculatura
    • Pasados 30 minutos, se hallan mejoras en la función cardíaca
    • A partir de 50 minutos de actividad, se activa el metabolismo graso, facilita la relajación y funciona como sistema anti-estrés
  • Nuestra capacidad pulmonar se incrementa: una persona en reposo consume 9 litros de oxígeno por minuto, mientras que un ciclista consume 80 litros por minuto

Consejos antes de practicar el ciclismo

  • Efectuar los reglajes correctos de la bicicleta que permitan optimizar el rendimiento sobre la misma y que sea siempre la bicicleta la que se adapte al deportista, y no al revés. Un adecuado reglaje es ganar en comodidad, mejora el rendimiento y reduce las probabilidades de lesión. Como norma general, intentaremos que el ángulo entre el cuerpo y los brazos no supere los 900
  • Pedalear a cadencias elevada se ha demostrado más rentable en pedalear en cadenas bajas, ya que conlleva una menor exigencia muscular
  • La trayectoria que describen las rodillas en el plano frontal suelen ser lo más rectas posibles. Todo movimiento que se salga de esa verticalidad supone una pérdida en la fuerza que se transmite a los pedales y puede llegar a producir lesiones
  • Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es que solamente debe hacerse fuerza al bajar el pedal y tratar de relajar la musculatura lo máximo posible durante la fase de ascenso del mismo, no realizarlo de forma correcta puede producir problemas lumbares por el estrés que genera a este nivel
  • Toda práctica deportiva debe finalizar con un periodo de enfrentamiento o vuelta a la calma progresiva. En esta fase, el empleo de estiramientos pasivos está muy recomendado, especialmente dirigidos musculatura dorsal y lumbar y de la parte posterior del muslo

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