Prevención de la otitis


La otitis es la inflamación del oído o sus tejidos y partes. Según su localización, se clasifica en otitis externa y otitis media, siendo ésta la más frecuente. Esta patología suele ser más común en etapas del crecimiento de los niños, pero se suele asociar con la llegada de la primavera en Europa aunque, en otras latitudes, su aparición suele estar vinculada con otros procesos infecciosos más severos como la meningitis y la encefalitis.
Según la Asociación Española de Pediatría (AEP)se calcula que a la edad de cinco años, más del 90% de los niños habrá sufrido un episodio de otitis media aguda, y el 30% desarrollará seis o más recurrencias hasta los 7 años. A partir de esta edad, la incidencia disminuye de manera significativa.

¿Cuáles son sus síntomas?

El síntoma principal de la otitis es el dolor de oído, la sensación de picazón y, a veces, supuración. Se presenta de forma repentina provocando, además:
  • Malestar general
  • Fiebre
  • Vómitos
  • Secreción de líquidos de uno o ambos oídos
  • Pérdida de equilibrio
  • Dificultades auditivas

Causas

Generalmente, las infecciones del oído se producen como resultado de un funcionamiento deficiente de la Trompa de Eustaquioconducto que une el oído medio con la zona de la garganta y que, además, ayuda a equilibrar la presión entre el oído externo y el oído medio. Si este conducto no funciona de manera apropiada, no se produce el drenaje normal de líquido del oído medio, que tiene como consecuencia la acumulación de este líquido detrás del tímpano. Esto favorece el desarrollo de bacterias y virus en el oído, los cuales pueden causar una otitis media aguda. Entre algunas de las razones por las que la Trompa de Eustaquio puede no funcionar correctamente se incluyen las siguientes:
  • Resfriado o alergia, que puede conducir a la hinchazón y congestión del recubrimiento de la nariz, la garganta y la Trompa de Eustaquio. Esta hinchazón impide el flujo normal de líquidos
  • Malformación de la Trompa de Eustaquio

Posibles efectos de la otitis

Además de los síntomas enumerados, la otitis no tratada puede dar como resultado todos o alguno de los siguientes trastornos:
  • Infección que se propaga a otras partes de la cabeza
  • Pérdida permanente de la audición
  • Problemas con el habla y el desarrollo del lenguaje

Otitis estivales: el calor, un gran enemigo

Los baños en las playas o piscinas durante el verano son el caldo de cultivo perfecto para las patologías óticas, entre las que la otitis difusa es la más frecuente, según el especialista de Otorrinolaringología del Hospital Quirón de Torrevieja el Dr. Bernardo Galvañ.


En una nota de prensa publicada por El País, Galvañ ha explicado que esta enfermedad se produce por un germen denominado pseudomona, que crece en la piel del conducto auditivo externo provocado por una inflamación con dolor intenso, secreción purulenta del oído y sensación de taponamiento o sordera.
Según ha señalado, los factores determinantes en la aparición de ésta y más patologías son el calor y la humedad.

Prevención

El tratamiento preventivo se basa, fundamentalmente, en no manipular el oído con ningún objeto.
  • Evitar nadar en aguas contaminadas, ya que contiene cientos de bacterias y gérmenes que pueden desembocar en lesiones severas
  • Los tapones para el baño pueden ser útiles, pero rara vez son herméticos y, entonces, el remedio es peor, pues mantiene la humedad y favorecen el crecimiento bacteriano
  • La higiene nasal evitará la acumulación de mucosidades en la Trompa de Eustaquio
  • Secar los oídos después de cada baño para evitar la humedad en el conducto auditivo, que puede generar tapones de agua o infecciones por hongos o bacterias
  • La mayor evidencia de prevención se ha conseguido con el desarrollo de las vacunas. Tanto la vacunación antigripal como las vacunas antineumocócicas en sus distintas versiones han logrado disminuir la incidencia de otitis por este germen y sus complicaciones

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