Consejos para el mantenimiento de tu vitrocerámica


Cuando invertimos en la compra de cualquier electrodoméstico, lo primero que pensamos a parte de la comodidad que aportará en nuestra rutina de cocina, es su durabilidad. Por suerte, las placas vitrocerámicas son aparatos que, por lo general, están diseñados para durar bastantes años y apenas suelen presentar averías. Aún así, debemos prestar atención a su cuidado para asegurar esta durabilidad y así, llegue en las mejores condiciones al final de su vida útil, sobre todo evitando que puede rayarse o dañarse.

Cómo limpiar la vitrocerámica

Una de las principales ventajas que aporta la vitrocerámica es la facilidad en su limpieza, pero también es mucho más delicada que la clásica cocina de gas, por lo que deben seguir unas normas básicas a la hora de su limpieza.
  1. Eliminar la suciedad superficial de la placa con un paño húmedo
  2. Usar la espátula o rasqueta para vitrocerámica con el fin de eliminar las incrustaciones. Este elemento no puede faltar en nuestra cocina si disponemos de una vitrocerámica. Gracias a su diseño con mango y cuchilla, nos permitirá deshacernos de los residuos y manchas más significativas con pocos esfuerzos
  3. Añadir un producto específico para limpiar vitrocerámicas y aclararlo con una bayeta húmeda
  4. Secar la superficie con un paño

Mantenimiento de vitrocerámica

Algunos fabricantes sus propios productos de limpieza y mantenimiento, que se fabrican específicamente para este tipo de electrodoméstico. Por lo general, estos productos contienen un limpiador, un raspador de silicona y un paño de limpieza, generalmente de microfibra. Sin embargo, se debe tener especial cuidado con los decorados y marcas que presenta la placa, pues algunos de estos productos de limpieza son tan fuertes que, usando el raspador, pueden alterarlos.
  • Mientras se cocina y el aparato está caliente, debemos procurar quitar los líquidos y elementos que puedan saltar de la sartén u olla y caer sobre el cristal. Para hacerlo de manera correcta, se recomienda emplear un trapo húmedo sin jabón y hacerlo lo antes posible, con el fin de impedir su adherencia
  • Cuando la vitrocerámica esté templada o fría, utilizar un paño o esponja suave para extender algún detergente especial para acero inoxidable o cualquier otro con alto contenido en silicona
  • Otro truco para evitar desagradables arañazos y rayones es usar ollas y sartenes adecuadas. A parte de poseer un fondo liso, para que la zona de contacto sea lo más regular posible, se debe tener en cuenta que el diámetro de la base sea del mismo tamaño que la zona que se va a calentar
  • Los productos de limpieza abrasivos como los limpiahornos o algunos quitamanchas pueden deteriorar la superficie que se va a calentar
  • Antes de cocinar, evitar utilizar ollas o recipientes húmedos o llenos de grasa, para evitar que formen manchas
  • Para un resultado más brillante, podemos utilizar un producto limpiacristales

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