¿Cómo afecta la soledad en personas mayores?


Según un informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) del perfil de las personas mayores en España manifestó que la esperanza de vida en nuestro país se sitúa a la cabeza de la Unión Europea, con 69 para los hombres y 85 en mujeres, lo que la convierte en uno de los países con mayor evolución de esperanza de vida a lo largo del siglo XX. Por lo tanto, la población de personas mayores es cada vez más numerosas y, como sociedad, afrontamos un fenómeno nuevo, el no saber cómo actuar ante la inversión de la pirámide poblacional que se está produciendo: la proporción de personas mayores respecto a jóvenes es, cada vez, mayor.
El problema lo encontramos en los cambios inciertos, constantes y acelerados de la sociedad actual, como apuntó el sociólogo Zygmunt Bauman, producen un gran impacto en la población de las personas mayores, así como los estereotipos y prejuicios hacia ellos, por lo que, en estos últimos años de vida, es cuando se produce cada vez más el fenómeno de la soledad no deseada por parte de las personas mayores.



La vejez es una etapa de la vida en la que suceden distintas pérdidas que facilitan la aparición del sentimiento de soledad. Sin embargo, la soledad no siempre es un sentimiento negativo, por lo que podemos hablar de:
  • Soledad objetiva, que hace referencia a la falta de compañía donde, según un estudio realizado por CIS-IMSERSO, el 14% de las personas mayores que residen en sus propios domicilios manifesta soledad y no siempre implica una mala experiencia para ellos
  • Soledad subjetiva, un sentimiento doloroso y medido por un gran número de ancianos, por lo que, al contrario que la anterior, no es una situación deseada y/o buscada

¿Cómo afecta la soledad a los mayores?

La soledad puede afectar al funcionamiento cerebral de una forma similar al estrés crónico, desencadenando una serie de respuestas anómalas a nivel endocrino o inmunológico, lo que favorece la aparición de diversas patologías, siendo las más comunes hipertensión arterial, diabetes o ansiedad, según ha señalado el Dr. Manuel Martín Carrasco, director del Instituto de Investigaciones Psiquiátricas de Hermanas Hospitalarias.
En el caso de las personas mayores, quienes son más vulnerables a los efectos de la soledad debido a la disminución de su resiliencia fisiológica (capacidad del organismo de soportar y adaptarse a condiciones adversas).

Factores causales de la soledad

Este sentimiento en las personas mayores es una realidad que viene favorecida por distintos factores o causas:
  • Síndrome del Nido Vacío, el primero acontecimiento importante al que se suelen enfrentar los adultos es el abandono del hogar por parte de los hijos para iniciar una vida independiente
  • Relaciones familiares pobres, la escasez de relación con los hijos percibida por los ancianos, tanto en cantidad como en intensidad y calidad de afecto, representa un importante motivo de frustración en esta etapa del envejecimiento
  • Muerte del cónyuge. La viudedad suele ser el principal desencadenante del sentimiento de soledad en las edades avanzadas. El anciano se encuentra de pronto sin la compañía y afectividad que tenía con su pareja, dando pie a problemas de adaptación, no únicamente emocional, sino también material y relativa a la gestión del tiempo de las tareas propias del hogar y la vida doméstica y social
  • La salida del mercado laboral, otro importante suceso en la vida de las personas mayores. Tras la jubilación, éstas disponen de tiempo libre que, muchas veces, no saben en qué ocupar
  • Prejuicios. En la sociedad actual existen una serie de prejuicios sobre la vejez, como son la de no tener vida productiva o considerar a las personas de avanzada edad inútiles o dependientes. Sin embargo, la experiencia, la capacidad de relativizar las cosas, saber juzgar objetivamente, la sabiduría procedente de la experiencia, etc. Podrían permitir a las personas mayores recuperar un rol social destacado

Propuestas de prevención de la soledad

La Organización Mundial de la Salud utiliza el término envejecimiento activo como el proceso por el cual se optimizan las oportunidades de bienestar físico, social y mental durante toda la vida con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable, productividad y calidad de vida en la vejez, es decir, se trata de promover al máximo la autonomía posible.

Fuente: Scielo

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