Síndrome del Piramidal o "Falsa Ciática": ¿Qué debes saber?


El Síndrome del Piramidal es una lesión que afecta al músculo piramidal, que representa el conjunto de fibras musculares de la pelvis que se extienden desde la cara anterior y externa del sacro, pasando por debajo del glúteo mayor del fémur.
Cuando este músculo piramidal o piriforme sufre una contractura o espasmo, afecta al nervio ciático que pasa justo por debajo de él, lo que se denomina atrapamiento del piramidal o falsa ciática, así lo describe el Dr. Manuel Villanueva, primer traumatólogo español, presidente de la Asociación Española de Cirugía Ecoguiada.


Según un estudio de la Sociedad Española del Dolor (SED), es más frecuente en mujeres, en una proporción de seis a uno, entre los 40 y 50 años de edad.

Causas

El Síndrome del Piramidal es causado por una contractura muscular. Son muchas las causas de esta dolencia y podemos agruparlas en tres categorías:
1. Sobrecarga: se ocasiona, sobre todo, al realizar malos entrenamientos o no calentar previamente antes de una actividad física. Es común asociar el Síndrome del Piramidal a atletas que practican deportes de carrera. Existen diferentes factores que pueden repercutir en la aparición de la lesión:
  • Realizar ejercicio en superficies duras o en un terreno desigual
  • Aumentar la intensidad o no comenzar el ejercicio de forma progresiva
  • Insuficiencias biomédicas, en alteraciones en la marcha, mala pisada al andar o tomar malas posturas a la hora de sentarse. Los problemas espinales y la estenosis espinal pueden convertirse en causa del Síndrome del Piramidal

2. Traumatismos de repetición, el sobreuso, espasmos musculares o inflamación de tejidos blandos que provoquen compresión del nervio

3. Tener un músculo piramidal acortado

Síntomas

Si hay algo que caracteriza a este síndrome es el fuerte dolor que produce. Este suele comenzar en el glúteo, también es típico sentir un hormigueo, parestesias o entumecimiento. A su vez, puede extenderse a la cadera, parte posterior del muslo, pierna o pie.
A diferencia de una ciática provocada, el dolor del síndrome piramidal no es constante, sino que se pone de manifiesto cuando realizamos alguna actividad como correr, conducir, subir escaleras...

¿Cómo se llega a su diagnóstico?

Nuestro médico llevará a cabo una exploración de la zona en profundidad, a través del músculo del glúteo mayor. Para completar el estudio, no necesariamente, puede que proceda a realizar una radiografía.
Esta dolencia es más fácil de diagnosticar cuando el dolor está localizado en el glúteo y la parte posterior de la cadera, como una molestia fuerte.

4 Ejercicios para aliviar y tratarlo en casa

1. Estiramientos, el principal sería el propio músculo piramidal. Es necesario estirar otros músculos para complementar y aliviar la zona, ya que nunca se contrae un músculo de forma aislada. La zona suele estar muy congestionada e, incluso, toda la cadena muscular, por lo que debemos complementarlo estirando también los abductores y los isquiotibiales, recordando que los estiramientos deben durar más de 2 minutos con una tensión mantenida suave sin llegar a sentir dolor


2. Ejercicio de movilización del nervio ciático. Es posible que en lugar de una compresión a la altura del glúteo, el problema venga porque el nervio esté atrapado a lo largo de su recorrido por la pierna. Este ejercicio ayuda a devolverlo a su movimiento normal. La postura es igual que en el estiramiento de pie frente a una silla. Podemos ayudarnos con una cincha para ayudar a mover el pie en el ejercicio. Levantamos la pierna y flexionamos en la parte posterior la pierna. Empezar a movilizar el tobillo, llevando la punta de los dedos hacia nuestra cabeza y volviendo a bajar


3. Automasaje con una pelota en el punto del dolor


4. Movilizaciones de la pelvis y vértebras lumbares, os movimientos de cadera ayudan a que las articulaciones de las vértebras lumbares se rehidraten y lubrifiquen, al mismo tiempo que se relejan los músculos de la zona


Prevención

Es muy importante su prevención durante el acto deportivo y, por supuesto, averiguar si sólo estamos ante un problema de estrés postural. En caso del deporte, la Universidad de Barcelona proporciono unos sencillos, pero útiles consejos:
  • Elegir la zapatilla adecuada
  • Modificar zancadas y su frecuencia
  • Evitar tanto suelos excesivamente duros como blandos e inestables
  • Disminuir la intensidad del ejercicio
  • Intentar reducir los trayectos en coche, al igual que los largos periodos sentados
  • Realizar estiramientos específicos

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