¿Qué gastos conlleva una vivienda vacía?


Se calcula que en España hay más de 3,4 millones de viviendas vacías, ya sea a la espera de ser vendidas, alquiladas y otras muchas que sus propietarios ignoran. Según un reciente informe publicado por la OCU, estar en posesión de una vivienda vacía puede suponer un gasto medio de 2.000 € anuales, siendo mayor o menor en función de su tamaño y ubicación.
En el caso de Barcelona, el gasto medio alcanza los 2.400 € anuales, una cifra que puede extrapolarse al resto de grandes ciudades de hasta 250.000 habitantes. Desde hace unos años, el mito de que mantener una vivienda vacía que se revaloriza ha desaparecido. Desde el estallido de la crisis inmobiliaria, las viviendas se deprecian a ritmos agigantados, hasta tal punto que, desde el año 2008, el precio se ha ajustado en un 36% con previsiones de continuar la baja tal y como indican diferentes analistas, que llegan augurar nuevos descensos.

Coste político

Una casa cerrada es una forma de recaudar para algunas Administraciones. Como primera medida, muchos Ayuntamientos ya están elaborando un catálogo de viviendas vacías de forma continuada. La idea es inicial es recargar estos inmuebles en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) entre un 50 y 75% más.
En algunas ciudades europeas ya se ha puesto en marcha práctica. Un caso reciente es el de París, en la cual se multiplica por tres los impuestos para estos supuestos. El tributo extraordinario de bienes inmuebles pasará del 20 al 60% a partir de este año.

Comunidad de propietarios

Para el propietario, la comunidad de vecinos suele ser el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía. Las cuotas de las comunidades se establecen en función de los servicios asociados y de la dimensión de las zonas comunes, por lo que el recibo puede ser muy dispar según el recinto. Para un inmueble de 80 m2 en el centro de una de las principales ciudades analizadas por la OCU, sin elementos comunes como ascensor o portero, la cuota mensual ascendería a 75€, sin tener en cuenta los gastos extraordinarios como derramas o reformas.
El corto del IBI varía entre el 0,4% y el 1,10% del valor catastral de la vivienda, por lo que el desembolso medio por propietario es de 500€, en una vivienda sin garaje ni trastero.

Gastos domésticos

Tener un piso vacío supone, además, tener que afrontar las facturas de consumos mínimos domésticos, si no se han dado de baja. Hay que tener en cuenta los pagos de luz, gas, agua e, incluso, teléfono. Lo ideal cuando se tiene una casa sin habilitar es dar de baja todos estos servicios, pero si se mantienen, al menos, se deberán abonar los consumos mínimos establecidos por las compañías suministradoras.
En el caso de la luz, se debe conocer la potencia contratada para saber a cuánto ascenderá la factura mensual. Las compañías eléctricas permiten suscribir varios tipos de potencia, lo que implica un consumo mínimo diferente.
En un piso de 80 m, el consumo mínimo de luz puede rondar los 11€ para una vivienda que tiene contratada una potencia media. Este mismo inmueble puede suponer el pago de unos 9€, como mínimo, por consumo de gas.
La factura del agua en muchos hogares se incluye junto con la cuota de la comunidad de vecinos. Si no es así, será un gasto añadido que supone el pago de otros 8€ mensuales, como mínimo.

Seguro de hogar

Según informes elaborados por distintas aseguradoras, más de un 65% de las viviendas situadas en el territorio nacional disponen de seguro, con el fin de tener cubiertos acontecimientos inesperados o accidentes.
El principal motivo para asegurar la vivienda, por parte de los propietarios, es no tener que costear de su bolsillo los desperfectos que puedan ocurrir en inmuebles contiguos o los que le puedan generar ladrones o actos violentos.
Dependiendo de lo que queramos asegurar de la casa y de la compañía que contratemos, el gasto varía; no obstante, para viviendas vacías, lo habitual es contratar coberturas mínimas que fluctúan en torno a los 200€.

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