Esteatosis Hepática: Cómo eliminar la grasa del hígado


El término hígado graso significa, literalmente, que nuestro órgano está acumulando grasa (triglicéridos y ácidos grasos) en sus células. Su término médico es Esteatosis Hepática. Es un problema metabólico muy común, tanto en los hombres como en las mujeres, y se debe a que el hígado no puede procesar la grasa correctamente, por lo que las acumula.
La forma más común de esta enfermedad es una afección no grave, en la que se acumula grasa dentro de las células hepáticas. A pesar de que tener grasa en el hígado no sea un proceso normal, la grasa en sí misma, posiblemente no daña al hígado.


La enfermedad por hígado graso no alcohólico es un trastorno bastante común. Se calcula que afecta hasta a un 20% de la población adulta y casi el 5% de niños. Se cree que la obesidad es la causa más común de filtración de grasa en el hígado.

La importancia de la dieta

Es muy importante que antes de poner en práctica cualquier remedio natural, por lo tanto, para tratar el hígado graso es necesario modificar de forma importante nuestra alimentación y hábitos con el fin de reducir la ingesta de grasa y fomentar una rutina mucho más saludable.
No seguir estos pasos supone que difícilmente se podrá lograr la recuperación hepática necesaria, lo que podría poner en riesgo nuestro órgano, facilitando la aparición de enfermedades muy peligrosas como la cirrosis.

¿Cómo eliminar la grasa en el hígado?

Tras el momento del diagnóstico, y si bien es cierto que no existe un tratamiento determinado para eliminar la grasa en el hígado, se le indica al paciente que haga dieta y pierda peso, cambie sus hábitos alimenticios y trate de mejorar su dieta por una alimentación sana.
En este sentido, hemos recopilado algunos consejos básicos a tener en cuenta:
  • En primer lugar, debemos conocer si nuestro peso excede del recomendado por la OMS atendiendo a nuestra altura y compresión física. En este aspecto, debemos vigilar si superamos nuestro Índice de Masa Corporal (IMC) recomendado
  • La alcachofa es un vegetal que debemos incorporar a nuestra dieta. Este alimento cuenta con pocas calorías, es un excelente diurético, pero además ayuda a regular el colesterol y el azúcar en la sangre, beneficiando de forma importante la salud y disminuyendo la absorción de grasa. Se recomienda consumirla, al menos, dos veces por semana, siempre natural y en preparaciones ligeras como al horno o cocida, sin aderezos, salsas o cremas
  • Suplementos de cardo mariano. A pesar de que se necesitan más estudios científicos para comprobar los beneficios del cardo mariano para el hígado, muchos naturistas aseguran que esta planta medicinal mejora la función del hígado, aumenta la regeneración hepática y ayuda en la descomposición de la grasa que causa la enfermedad de hígado graso. El cardo mariano se puede conseguir en forma de suplemento de tiendas naturistas y en algunas farmacias
  • Nísperos, conocido por ser un buen remedio natural para curar el hígado graso debido a que mejora las funciones hepáticas gracias a su efecto depurador sobre el cuerpo
  • Boldo, de las plantas asociadas con este tratamiento, el bolso es también muy popular. Ayuda a depurar este órgano, eliminando la acumulación de grasa y facilitando así su recuperación. Se consume habitualmente en infusiones, siguiendo las instrucciones anteriormente indicadas para el diente de león

¿Qué causa la enfermedad del hígado graso no alcohólico?

La enfermedad por hígado graso no alcohólico es parte de un síndrome metabólico caracterizado por diabetes o prediabetes, obesidad, elevación de los lípidos sanguíneos como el colesterol y los triglicéridos, además de hipertensión. No todos los pacientes presentan todas las características del síndrome metabólico. Se sabe menos sobre las causas para el desarrollo de la esteatosis y los científicos se concentran en estudiar varios factores que podrían contribuir, entre ellos:
  • Estrés oxidativo o desequilibrio entre las sustancias químicas prooxidantes y antioxidantes que deriva en daño de las células hepáticas
  • Producción y liberación de proteínas inflamatorias tóxicas o citocinas por parte de las propias células inflamatorias hepáticas o grasas del paciente
  • Necrosis o muerte de las células hepáticas, conocida como apoptosis

¿Cuáles son los riesgos de padecer la enfermedad por hígado graso no alcohólico?

La mayoría de gente con esta dolencia, especialmente quienes tienen hígado graso simple sin inflamación, casi no se presentan como fruto de la afección. No obstante, alrededor del 25% de quienes lo padecen podrían desencadenar fibrosis hepática, que empeora con el tiempo.
En general, el avance de la fibrosis es lento y se puede demorar años o hasta décadas. En algunos pacientes, puede estabilizarse y existen casos en los que las personas perdieron bastante peso. Posteriormente se comprobó que la fibrosis revirtió. En otras personas, en cambio, la afección continúa avanzando y se acumula tejido fibroso en el hígado, derivando en cirrosis.

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