Afrontar la Vuelta al Cole nunca fue tan fácil


El verano llega a su fin y, con él, nuestros hijos vuelven al Centro Escolar. Para ellos supone un estímulo para socializar y afrontar nuevos retos, pero al igual que los adultos, un 30% de los niños pueden sufrir un bajón anímico tras las vacaciones.

Septiembre, símbolo de vuelta a la rutina diaria y la adaptación gradual de un nuevo entorno. Es conveniente que una semana antes de empezar el colegio, reajustemos los horarios, tanto de sueño, comidas y ocio, ya que esta transición acostumbrará al organismo de nuestros hijos a lo que, posteriormente, se enfrentará durante tres largos meses.
Veamos este y otros consejos para una favorable vuelta al cole:

Tu actitud cuenta

Aunque estemos sumidos en la más profunda depresión postvacacional, no es aconsejable que lo exterioricemos delante de nuestros hijos. Debemos inculcar positividad y paciencia ante la rutina y los cambios.
Proporcionarles información previa puede ser de gran ayuda.
Elegir nuevos proyectos que les motiven para realizar este curso, como por ejemplo comenzar o retomar una actividad extraescolar.

A la hora de dormir...

  • Adelantar paulatinamente el momento de acostarse: por suerte, las horas de luz acompañan, anocheciendo más temprano y permitiendo que esta tarea sea mucho más sencilla
  • Algunos trucos para poner en funcionamiento la idea anterior son:
    • Leer un cuento o cantar una canción
    • Dar un masaje
    • Ejercicios de respiración
    • Asegurar la actividad física durante el día
    • Un baño caliente
    • El silencio en el hogar es fundamental
    • Olvidar el azúcar antes de dormir
  • A pesar de que la siesta posee muchos beneficios para el organismo, es la hora de acatarla o suprimirla. Excepto para los menores de 3 años, ya que supone una actividad necesaria para ellos
  • Un vaso de leche tibia antes de dormir: según los expertos, la razón principal por la que la leche nos ayuda a dormir es porque contiene un aminoácido llamado triptófano, el cual el cuerpo convierte en serotonina, conocida también como la hormona del sueño
  • Otros alimentos que pueden ayudar a conciliar el sueño son la avena, frutos secos, miel, pan integral, chocolate negro, plátano, pollo, cereales, lechuga o verdura
  • En las últimas del día debemos evitar las frutas ricas en vitamina C
  • Adelantar paulatinamente la hora de levantarse, intentar que su cerebro se adapte, poco a poco, a la hora habitual en la que, dentro de unos días, deberán levantarse para acudir a las clases

La importancia del desayuno


Según los nutricionistas, el aporte genético del desayuno debería cubrir entre el 30 y el 35% de las necesidades nutritivas del niño en edad escolar.
Un buen desayuno es necesario para comenzar el día con energía, al reactivar las funciones cerebrales. También reduce el estado de ansiedad, hace que nuestros hijos enfermen con menos frecuencia y desarrollen una actitud más positiva.
Un desayuno insalubre provoca cansancio en los niños, dificultad para concentrarse y falta de memoria. Además, las cifras de sobrepeso y obesidad infantil se engrosan, así lo afirma el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).









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