¿Cómo solucionar la falta de apetito en niños?


Los niños y la comida no siempre se llevan bien. Cuando nos encontramos con un niño que manifiesta poco interés por la comida, debemos considerar abordar la situación desde dos frentes:
  • Fomentando el apetito, dejándoles quizás elegir la vajilla de su personaje favorito, el color de sus cubiertos, elaborando comidas vistosas y atractivas
  • Controlando el ciclo natural de hambre-saciedad, observando sus necesidades para determinar cuándo ofrecer comida, estableciendo tiempos cortos entre ellas y dejando que él mismo controle su alimentación, es decir, permitiéndole que regule la cantidad de comida
La creatividad, los colores, la variedad y la paciencia son las mejores armas para vencer la inapetencia. Aprender estas claves hará que la hora de las comidas se convierta en un momento placentero. Algunas recetas también pueden ayudar.

Causas

Uno de los motivos más frecuentes de consulta en niños después del año de edad, es la falta de apetito o la apreciación de los padres de que su hijo no come bien. Al introducir la alimentación sólida, los bebés ya no necesitan ingerir tanta cantidad de comida, pues se debe estar introduciendo una dieta equilibrada y sana. Según el doctor Vitoria, jefe de la Unidad de Nutrición y Metabolopatías del Hospital La Fé (Valencia), la causa de una negación frente a la comida puede indicar una enfermedad de base o ser un problema conductual. Cuando se debe a una enfermedad, el rechazo se manifiesta frente a toda clase de alimentos, mientras que, si la causa es ambiental o conductual, el rechazo alimentario es selectivo.
Sin embargo, muchas veces son los propios padres los que pueden cometer diversos errores a la hora de intentar que el niño coma algo más, usando la persuasión, amenazas, comer a la fuerza...


Otras causas que pueden condicionar son la parasitosis que, a menudo, es la explicación que todos los profesionales encuentran para justificar la falta de apetito en los niños y se recurre a esquemas indiscriminados de "desparasitación", algunas veces en forma empírica y sin supervisión médica en cuanto a dosis o medicamentos seleccionados, incluyendo el riesgo de los efectos adversos.
Algunas otras enfermedades crónicas o malignas tienen como antecedente haber iniciado con falta de apetito, fiebre prolongada, entre otros síntomas, de tal forma que tampoco puede ser un dato que se pueda subestimar, es importante saber que la anorexia puede acompañar a enfermedades banales, severas o, simplemente, ser parte de los cambios de conducta de los niños.

¿Cómo estimular la falta de apetito en los niños?

La inapetencia infantil es normal en la mayoría de los niños, según la nutricionista Alicia Cleveses una actitud asumida por el niño producida, generalmente, por malos hábitos inducidos por una mala técnica alimentaria.
  • La alimentación debe ser un hábito, que se va creando en el niño desde el momento en el que se le introducen alimentos diferentes a la leche, por lo que se ha propuesto que educar a los niños a ingerir verduras antes de conocer las frutas serán menos selectivos a lo dulce en lo sucesivo. Alrededor de los 6 primeros meses, cuando la nutrición comienza a ser variada, debemos comenzar a inculcar los buenos hábitos, haciendo funcionar las papilas gustativas de nuestros hijos e introduciendo, poco a poco, todos los alimentos habituales en la nutrición infantil
  • Evitar comer entre horas. Resulta muy útil detectar en qué momentos nuestros hijos empiezan a tener hambre y, en base a ello, establecer los horarios en que tomarán sus comidas y tentempiés. Por supuesto, evitando las chucherías y el chocolate, que no deben comerse más que de veza en cuando
  • Ofrecer nuevas recetas: sobres, texturas y colores, con una presentación atractiva o divertida
  • Conseguir que la comida se convierta en un momento agradable, en el que, además de alimentarnos adecuadamente, podamos disfrutar de un momento de reunión familiar. Si el niño está sano y el pediatra considera que su crecimiento es correcto, basta con lograr un ambiente relajado y sin prisas para los poco comedores
  • Respetar un horario fijo para las comidas, comenzando a crear un hábito

¿Cuándo acudir a un especialista?

Lo primero y más importante es no alarmarse, pero sí observar algunas preguntas claves para saber si el niño necesita ayuda pediátrica:
  • ¿No come lo que debería según lo indicado en el consultorio o no come lo que le preparan en sus comidas diarias?
  • Es muy selectivo?
  • ¿Come pocas horas y sólo en determinadas ocasiones?
  • ¿Está enfermo?
  • ¿Ha tenido alguna experiencia negativa respecto a la alimentación?

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