El impacto del Aceite de Palma para la salud


La nutrición y la alimentación son campos en los que, con frecuencia, aparece un nuevo enemigo contra el que emprender una cruzada dedicada a atacar todo aquello que incluya ese ingrediente o comportamiento alimentario. El caso más representativo ahora mismo es el del aceite de Palma, un ingrediente muy común en los alimentos procesados. Algo que, de entrada, sólo puede ser calificado como agravante.

Mientras algunos aceites y grasas vegetales definen un perfil saludable, el consumo de otros están asociados al incremento del riesgo de padecer diversos trastornos nada deseables, Por esta razón, la actual norma sobre el etiquetado en los alimentos de la Unión Europea dejó claro que tenía que evitarse la poco concreta y laxa expresión "aceites vegetales", o por lo menos señalar en el etiquetado el origen de esos aceites y grasas. 
El aceite de Palma es saturado hasta en un 50%, su composición en promedio es:

¿Dónde se encuentra el Aceite de Palma?

El aceite de Palma se obtiene del fruto de la palma africana (Elaeis Guineensis), una palmera originaria de África que en la actualidad se cultiva en países de clima tropical. 
Este aceite es, en la actualidad, uno de los productos cuyo cultivo ocupa las plantaciones más extensas del planeta y su explotación en los países productores está generando terribles problemas sociales y medioambientales.


Lo cierto es que podemos encontrarlo en la composición de una gran variedad de productos. Desde un punto de vista alimenticio, los productos donde comúnmente podemos distinguir su presencia como uno de los ingredientes principales son:
  • Bollería
  • Coberturas y cremas, al fundirse mejor que el cacao, tienda a ser utilizado para mantener y almacenar las coberturas
  • Productos para untar, debido a la cantidad de grasas saturadas que contiene y que facilitan el untado, hace que se utilicen en cremas de cacao y margarinas
  • Precocinados, su precio es más económico, por lo que se usa para elaborar muchos platos de comida preparada

Efectos en la salud

Uno de los principales argumentos en contra del aceite de Palma, al margen del daño ecológico que ocasiona, son sus efectos sobre la salud.
La recomendación de Ramón de Cangas, del Comité Asesor del Consejo General de Dietistas-Nutricionistases clara: "Cuanta menos cantidad se consuma, mejor".
El motivo principal por el que es muy perjudicial para nuestro organismo lo encontramos en su alto contenido de grasas saturadas, lo que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares al incrementar los niveles de colesterol LDL, según varios estudios del Center for Science in the Public Interest (CSPI).
Es cierto que el aceite de Palma es uno de los más resistentes a la oxidación y el calor, por lo que es mejor aceite para freír que otros más ricos en grasas poliinsaturadas. Aún así, la mejor opción siempre será el aceite de oliva, que supera en calidad y propiedades beneficiosas a cualquier aceite, especialmente cuando se trata de soportar temperaturas altas en frituras.


El cambio en este sangriento paradigma ha culminado con las recomendaciones de la mayor parte de instituciones sanitarias de evitar, en la medida de lo posible, el consumo de alimentos portadores de grasas saturadas. Lo recomiendan la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la OMS y, en España, la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD).

Efectos en el Medio Ambiente

Este aceite se produce principalmente en Indonesia y Malasia, donde se concentra el 85% de la producción mundial, aunque se pueden encontrar cultivos en multitud de países como Papúa, Colombia, Brasil, Tailandia... Por desgracia, los efectos de la expansión de cultivos dedicados exclusivamente al aceite de Palma han afectado a la deforestación de los bosques tropicales según datos del Programa Medioambiental de Naciones Unidas (UNEP), apropiación de tierras autóctonas, abusos de derechos humanos y daños a las especies locales como tigres, elefantes y orangutanes, así lo señalan desde la OCU.
La organización de consumidores y usuarios considera que los fabricantes de productos de consumo deberían vetar el aceite de Palma producido de manera no sostenible y garantizar al consumidor el respeto de unos mínimos medioambientales y sociales. Por ello, piden que se indiquen de forma obligatoria en la etiqueta su procedencia y si cumple con las exigencias de sostenibilidad.

Apps para detectar el Aceite de Palma

Para averiguar en la composición de alimentos, basta con leer la etiqueta o utilizar alguna de las apps que varias oenegés han creado, como POI Scanner App Palm Oil Detector. Ambas utilizan el escaneo del código de barras de los productos para comprobar su composición.

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