¿Por qué deberías incluir Omega 3 en tu dieta?


Los ácidos grasos Omega 3 son un tipo de grasa esencial para el correcto funcionamiento del organismo con múltiples efectos positivos en la salud, especialmente actúa contra el hígado graso, las enfermedades cardíacas y el síndrome metabólico.
Se pueden obtener a través del consumo de alimentos de origen vegetal (aceite de perilla, semillas de chía, cañamones y nueces), y en tejidos de ciertos pescados (por regla general, pescado azul).
En sus principios se le denominó vitamina F hasta que determinaciones analíticas más precisas hicieron ver que realmente formaban parte de los ácidos grasos.
Los ácidos grasos Omega 3 han demostrado ser necesarios en los siguientes procesos:
  • Mantenimiento e, incluso, recuperación de las funciones cognitivas desde la edad adulta hasta la edad madura
  • Aportan fluidez y permeabilidad a las membranas celulares, permitiendo el intercambio de moléculas con el medio para que el órgano realice correctamente sus funciones
  • Regulan la expresión de genes que pueden estar implicados en el desarrollo de distintas enfermedades
  • Reducción de los estados inflamatorios sistémicos, que son la base de las patologías cardiovasculares y metabólicas
  • Regulación del metabolismo de los lípidos, actuando sobre los triglicéridos e impidiendo la oxidación del colesterol
  • Formación y desarrollo del sistema neurológico desde la etapa fetal y fases de crecimiento infantil
  • Mantenimiento de la flexibilidad e hidratación cutáneas, previniendo el envejecimiento provocado por los rayos UV y otros agentes externos

Beneficios de los Ácidos Grasos Omega 3

  • Fluidifica la sangre y protege el cuerpo de ataques cardíacos, apoplejías, derrames cerebrales, enfermedades de Raynaud, arritmias...
  • Inhibe el crecimiento de las placas arterioscleróticas, que provocan el estrechamiento de las arterias
  • Unos niveles reducidos de Omega 3 están relacionados con un mayor riesgo de padecer problemas de vista, principalmente degeneración macular. Y es que este ácido esencial en un componente imprescindible para reservar la vista en buen estado
  • Provoca una importante reducción en el uso de corticoides
  • Reduce los eritemas de las lesiones cutáneas
  • El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno que se inicia en la infancia y se caracteriza por las dificultades para mantener la atención, hiperactividad e impulsividad o dificultades en el control de impulsos. Se ha descubierto que los suplementos de ácidos grasos Omega 3, ayudan a aumentar la capacidad de atención, disminuyen los estados de violencia, impulsividad e hiperactividad. En un estudio de 6 meses de duración en la Universidad de Yale, en el que administraron ácidos grasos Omega 3 a varios grupos de niños con TDAH, los síntomas se redujeron en un 47% de los participantes
  • Potencia las transmisiones eléctricas del corazón, por lo que regulariza el ritmo cardíaco
  • Posee funciones antiinflamatorias y alivia el dolor de enfermedades como la artritis
  • Los Omega 3, solos o en combinación con calcio, retardan la pérdida de masa ósea y aumentan la densidad en el fémur y la columna vertebral en las personas con osteoporosis

Fuentes naturales de Omega 3

  • Las fuentes más ricas en Omega 3 son los peces de aguas frías, incluyendo el salmón, un pescado que, supuestamente, posee el más bajo nivel de contaminación. Existen otras fuentes como los pescados azules, entre éstos la sardina. A su vez, los aceites de pescado, como el aceite de hígado de bacalao, o las algas marinas son también fuentes muy ricas en Omega 3
  • Respecto a los alimentos de origen vegetal, destacan la col, la verdolaga o las espinacas y numerosas semillas y frutos secos, como la linaza o semillas de lino. Asimismo, ciertas nueces contienen elevados niveles de ácidos grasos Omega 3, por ejemplo, una porción de 28 gramos de nueces contiene 2,6 gramos de este ácido, mientras que las pacanas tostadas secas, 300 mg

¿Realmente tomas suficiente cantidad de Omega 3 en tu dieta?

Los estudios publicados por el doctos Barry Sears, investigador del Instituto Tecnológicos de Massachusetts y de la Facultad de Medicina de Boston han concluido que comer pescado varias veces a la semana no garantiza un aporte adecuado de éstos ácidos grasos. Una cantidad de 2,5 gramos diarios de aceite de pescado es la cantidad suficiente para un correcto mantenimiento de los niveles de Omega 3.

No tomes Omega 3 antes de consultar con tu médico si:

  • Eres alérgico a los ésteres etílicos del ácido omega 3 o al pescado, incluyendo marisco
  • Estás tomando anticoagulantes como warfarina, aspirina o productos que contengan, por ejemplo, tratamientos como la hipertensión, diuréticos, anticonceptivos con estrógeno, etc.
  • Tienes diabetes, enfermedades del hígado, del páncreas o tiroides

Comentarios