Fascitis Plantar: Qué es y cómo combatirla

La fascitis plantar es una inflamación aguda de la aponeurosis, una estructura anatómica formada por el tejido situado en la planta del pie.
Es la afección más frecuente de dolor no traumático en el complejo tobillo-pie. Se estima que en torno al 10% de la población sufrirá esta dolencia a lo largo de su vida.
 La mayoría de los casos de fascitis plantar se presenta en individuos varones activos de entre 40 y 70 años. Se trata también de un problema muy habitual entre los corredores, entre los que su prevalencia alcanza el 25% de los casos.




Causas

El problema puede ser causado o agravado por un calzado indicado, así como malas posturas, un trabajo excesivo de esta zona o un mal acondicionamiento físico por el ejercicio intempestivo. Las causas de esta dolencia son:
  • Sobrepeso
  • Sedentarismo o pasar mucho tiempo de pie
  • Alteraciones en el arco del pie (pie plano o pie cavo)
  • Retracción del tendón de Aquiles
  • Pronación excesiva
  • Flexión dorsal del tobillo imitada, que es el movimiento del tobillo por el que los dedos se acercan a la tibia
  • Debilidad en la musculatura del pie
  • Enfermedades concomitantes, como la artritis. Ciertos tipos de esta enfermedad pueden causar inflamación en el desarrollo de los tendones, dando lugar a una fascitis plantar


Síntomas

La queja más común es una sensación de ardor o punzadas de dolor en el talón del pie. La mayoría de los pacientes sienten estas molestias al comienzo del día, debido a que el ligamento de la fascia se contrae durante las horas de sueño causando dolor al ejercer la presión sobre el ligamento.
El dolor es fuerte y puede llegar a volverse insoportable, se siente en el apoyo del peso o durante el movimiento de flexión dorsal del pie.
  • En la primera fase, los síntomas tienden a disminuir después de unos minutos de empezar el entrenamiento en caso de los deportistas. Los adultos o personas mayores informan que los peores momentos se presentan al despertar o después de hacer estado sentados durante un largo tiempo
  • En la segunda fase aumenta la intensidad y el dolor tarda más en disminuir. A menudo resulta complicado bajar unas escaleras, ya que el pie realiza la flexión dorsal extendiendo la fascia plantar

Tratamiento

La fascitis plantar se considera un problema autolimitado, es decir, que 8 de cada 10 casos suelen resolverse solos en un periodo máximo de 10 a 12 meses tras el inicio de sus síntomas a pesar de motivar un buen número de consultas médicas y de denegar molestias, que en muchas ocasiones impiden realizar una vida normal.
Para su corrección, la mayoría de las veces se recurrirá a un tratamiento médico y rehabilitación y, en raras ocasiones, a la cirugía, pues es recurrente hasta en un 30% después de haber pasado por el quirófano.

En una segunda fase conviene iniciar lo antes posible un correcto estudio de la marcha de la dolencia y valorar si la causa de la fascitis tiene relación con la pisada del paciente. Si este análisis es positivo, es necesario diseñar una plantilla personalizada que permita destensar la fascia de modo que, cuando la fase aguda esté superada, las posibilidades de recaída son bastante escasas.
El tratamiento para la fascitis puede incluir:
  • Crioterapia, los primeros días, se puede aplicar huelo en la zona tres veces diarias durante, al menos 10 minutos
  • Tratamiento con AINES y analgésicos, tomando ibuprofeno, paracetamol u otro medicamento similar
  • Aplicación de ultrasonido, este tratamiento puede aplicarse en la fase post-aguda de la afección, 48 horas tras su comienzo
  • Masajes, que puedan ayudar a reducir el edema y el espasmo muscular
  • Terapias combinadas, el ultrasonido combinado con estimulación eléctrica también puede constituir un tratamiento efectivo
  • Ondas de choque extracorpóreas, es una técnica que puede ayudar a deportistas de alto rendimiento a combatir el dolor, especialmente cuando éste tiene más de un año de evolución

Prevención

Su prevención es crucial. Existen muchas opciones para ayudar a prevenir la aparición de esta enfermedad y evitar que regrese:
  • Actuar sobre los factores predisponentes es la mejor manera de evitar la aparición de la fascitis plantar. Controlar el sobrepeso o evitar el sedentarismo son algunas medidas que se pueden tomar inmediatamente
  • Usar siempre un calzado adecuado, especialmente para caminar y hacer ejercicio
  • Entrenamiento de la musculatura específica del tobillo y pie ayudará que la zona esté protegida y preparada
  • Potenciar la movilidad del tobillo, sobre todo de la flexión dorsal


Novedades terapéuticas para tratar la fascitis plantar

La tecnología nos ofrece cada vez más herramientas, tanto para tratar la fase aguda como mejorar el diseño y fabricación de plantillas personalizadas muy precisas.
Técnicas como la EPI o las ondas de choque han demostrado ser muy efectivas en el tratamiento de la fase aguda.
Respecto a las plantillas, se han desarrollado en los últimos años sistemas como el escáner 3D, que permite obtener un molde virtual del pie en tres dimensiones mediante láser, atravesando la membrana elástica de látex con el fin de recoger el tejido blando del pie para que la plantilla resultante tenga un contacto lo más adaptado posible a la fascia plantar.

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