Consejos para mantener un suelo brillante


La limpieza de suelos es uno de los aspectos principales dentro del mantenimiento de cualquier tipo de inmueble. 
En ocasiones, parece que el brillo que tenía el suelo al estrenarlo se va marchando con el tiempo y, por mucho que se limpie, no se consigue ese brillo, especialmente si hay mascotas en casa.
Para limpiar el suelo es importante tener en cuenta varios aspectos, consiguiendo así un buen acabado y conservación del suelo de nuestro hogar o negocio.
En primer lugar, debemos saber cuánto tiempo pasará entre limpieza y limpieza, en el caso de locales comerciales o zonas de paso, su limpieza deberá ser diaria, ya que es necesario que el suelo luzca limpio, tanto por higiene como por imagen. En el caso de domicilios particulares y espacios con menos uso, la limpieza del suelo deberá hacerse una o dos veces por semana. Es importante que observemos cuando necesita nuestro suelo una limpieza o un tratamiento específico.
  • Para los suelos del azulejo, únicamente se deben barrer y trapear con 5 litros de agua tibia, dependiendo del área a limpiar, y un poco de agua con cloro
  • Lo ideal para el suelo de cerámica es limpiar con agua tibia y una cucharada de vinagre blanco por cada litro de agua. Secar con un trapo humedecido en cera para suelos y, por último, pasar un trapo suave totalmente seco
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La limpieza diaria consiste en un tratamiento básico en el que se procede al aspirado o barrido y fregado con una solución de agua y un producto limpiador específico, para finalmente, dejarlo secar. De este modo, conseguiremos un buen acabado y una limpieza eficiente.
Posteriormente, habrá que saber de qué material es el suelo y cuál es el producto que mejor se adapte a sus necesidades. Por esto es muy recomendable que, para grandes instalaciones como oficinas y comunidades, se cuente con una empresa especializada en limpieza, capaz de cuidar y limpiar nuestro suelo como se debe.


Truco para lograr baldosas brillantes

  1. Hervir en un cazo unas patatas con piel y sin lavar, pues las patatas hervidas son una recurrente recomendación para el mantenimiento de baldosas
  2. Una vez cocidas, escurrir el agua sobre un cubo de fregar
  3. Fregar las baldosas con una fregona
  4. Dejar la fregona bastante mojada, con el fin de que las baldosas queden húmedas y relucientes

Evita el deterioro de tus suelos con estos consejos

  • Ten un paño siempre a mano: a la hora de conservar los suelos limpios resulta muy eficiente contar con un trapo siempre a disposición, con el fin de utilizar uno distinto cada día y limpiar, en apenas unos segundos, cualquier mancha, derrame o huella que pueda afectar la superficie. Esto nos ahorrará tener que hacer grandes limpiezas cada pocos días
  • Prohibir la entrada al polvo: constantemente está entrando y saliendo de nuestro hogar y, cada uno de estos viajes, trae nuevas partículas de polvo y suciedad que terminarán por alojarse sobre el suelo y los muebles. Una buena forma de mantener el suelo en óptimas condiciones es colocar una alfombra o felpudo en la entrada del hogar, tu textura absorberá estas partículas de polvo
  • Suelos más propensos a la limpieza, un punto a tener en cuenta a la hora de diseñar o remodelar nuestro hogar, que influye bastante en el grado de suciedad del suelo es su estructura y composición. Los suelos con texturas más porosas o ásperas son, considerablemente, más propensos a acumular polvo y presentar mayor dificultad a la hora de su limpieza. En cambio, los suelos de baldosas o de superficies pulidas permiten limpiarlo rápidamente
  • La aglomeración de muebles y objetos, así como la producción de rincones y espacios pequeños es el mejor escenario para la acumulación de polvo. Por ello, mantener una habitación bien ordenada, preferentemente con muebles que guarden cierta luz entre el suelo y su base, permitirá reducir la acumulación de partículas de polvo

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