Remedios eficaces contra el dolor de oído


El dolor de oídos se produce, generalmente, por algún tipo de infección respiratoria, como gripe, pero puede deberse también a otras causas:

  • Contacto continuo con humo de tabaco
  • Exposición frecuente a ruidos muy fuertes
  • Infecciones respiratorias repetitivas
  • Contacto con personas que presenten periódicamente infecciones de oído
  • Puede aparecer como complicación de la gripe o la escarlatina, debido a que los gérmenes llegan al oído medio a través de la sangre
  • En raras ocasiones, puede ser consecuencia de un golpe que perfore el tímpano
  • La otitis media es frecuente por el uso de piscinas, pues el agua que entra al oído puede estancarse o contener bacterias
  • Sinusitis, que puede llegar a extenderse a los oídos si no se controla
  • Síndrome de la Articulación Tempomandular (ATM), un tipo de artritis que afecta a la mandíbula. Una causa bastante frecuente del dolor de oídos en los adulto
Independientemente de cuáles sean las causas, el dolor de oído puede presentarse en personas de todas las edades, aunque, generalmente, el que se produce por consecuencia de una infección suele ser más común en niños.

Remedios caseros

1. Mezclar una cucharadita de vinagre de manzana con agua para rebajar su acidez. Acto seguido, empapar el líquido con algodón y colocar en el oído superficialmente. Dejar reposar sobre unos 5 a 10 minutos, los resultados son inmediatos. También puedes probarlo con zumo de limón.


2. Aplicar una compresa de agua caliente sobre la afección. Renovar la compresa cada 5 minutos hasta que el dolor desaparezca


3. El agua oxigenada es un antiséptico popular, además de aliviar el dolor, elimina la cera. Para ello, se deben echar unas tres gotas de peróxido de hidrógeno o agua oxigenada en el oído afectado cada 3 o 4 horas


4. Masticar chicle puede ayudar a que la Trompa de Eustaquio se ventile y, así, permitir el drenaje y aliviar la presión acumulada


5. El ajo tiene propiedades analgésicas y antibióticas. Tomar una cucharada de ajo machacado y calentarlo con dos cucharadas de aceite de sésamo durante unos minutos. Una vez frío, verter dos o tres gotas de esta mezcla en el oído dolorido. Otro remedio muy común es el uso de la cebolla, debido a que contiene propiedades antibacterianas y antisépticas. Trocear y picar una cebolla fresca y envolverla en un pañuelo limpio. Envolverlo en la oreja y dejar actuar durante 5 minutos, repetir este proceso varias veces al día


6. Machacar algunas hojas de albahaca y extraer su jugo. Colocar, al menos, 2 gotas en la afección. También puedes probarlo con aceite de menta


7. La maestra de Reiki, Rosa Hernández, nos enseña cómo aplicar esta técnica para aliviar el dolor de oído



¿Cuándo consultar con nuestro médico?

Dado que el dolor de oído puede ser síntoma de una enfermedad con consecuencias graves, se recomienda un tratamiento adecuado lo antes posible, siendo aconsejable que se comience a tratar a las pocas horas del primer síntoma al sufrir dolor intenso repetitivo o que irradia a otras partes de la cabeza o el cuello. Es más importante, si cabe, recibir el tratamiento muy rápido si hemos tenido fiebre, mareos o pérdida de audición.


Tratamientos comunes

  1. Limpieza e higiene del oído, lo que puede reducir el dolor y las molestias cuando éstos se deben a la acumulación de cerumen, lo que puede producir una sensación de malestar y dolor, generalmente leve, que suele ir acompañado de una pequeña pérdida de la capacidad de audición. Si el cerumen llega a taponar el canal auditivo, se puede eliminar el tapón utilizando un aceite mineral de venta en farmacias, compuesto, generalmente, con hidróxido de potasio. Se puede adquirir sin receta médica y se utiliza dejando caer un par de gotas en el interior del oído varias veces al día
  2. Gotas analgésicas y antibióticas. En caso de que el dolor esté provocado por una infección, el tratamiento más común es la administración de gotas que combinan analgésicos y antibióticos. En caso de que la infección sea producida por hongos, se necesitarán gotas con antifúngicos. La infección de oído suele caracterizarse por dolor agudo y supuración, aunque también es frecuente la inflamación de ganglios del cuello y la aparición de fiebre.
  3. Tratamiento por vía oral, aunque el tratamiento de gotas suele ser la elección más usada para afecciones del oído externo y medio, en algunos casos, el médico puede elegir un tratamiento oral. Se suele usar para infecciones más graves o en estructuras más profundas del oído, dónde las gotas no llegan o ejercen poco efecto. Lo más común es recurrir a analgésicos y antibióticos sistémicos administrados por vía oral.
  4. Tubos de ventilación y cirugía. En pacientes que sufren infecciones de oído recurrentes con cierta frecuencia se suele recurrir a tubos de ventilación para el oído. Las infecciones frecuentes suelen deberse a un problema con la presión en las trompas de Eustaquio: la ventilación del oído medio es deficiente y se acumula humedad en su interior con mayor facilidad, lo que se soluciona con la implantación de tubos de ventilación, un proceso quirúrgico.

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