Leche de soja, sin lactosa, entera... ¿Cuál es la que más nos beneficia?


En primer lugar, saber qué leche es la mejor que puedes tomar va en función de las características de cada persona. La leche de animal no es la única opción y, cada vez más, los consumidores pueden elegir como alternativa la leche vegetal. El término "vegetal" se refiere a la leche de soja, avena, arroz o almendras.
Comprar leche puede ser uno de los gestos cotidianos más sencillos, sin embargo, y gracias al perfeccionamiento de su elaboración industrial, podemos escoger entre diferentes tipos la que más se adapte a nuestros gustos y/o necesidades.
Ante esta creciente oferta de leche, cabe preguntarse qué parte del producto mantiene sus propiedades naturales y hasta qué punto estamos acercándonos a un derivado industrial.

Existen opiniones de todo tipo a favor y en contra del consumo de leche por personas adultas.

Carácter Animal

1. Leche de vaca


Es la más completa en cuanto a los nutrientes que aporta. Esta leche, de carácter animal nos aporta proteínas e hidratos de carbono en forma de lactosa. Además, ofrece al cuerpo minerales como calcio, magnesio, fósforo y vitaminas del grupo A, B y D.
Para poder elegir qué tipo de leche de vaca consumir o emplear en la cocina, es preciso tener en cuenta:
  • Edad
  • Nivel de actividad física
  • Estado de salud
  • Disponibilidad económica
  • Capacidad de digestión
  • Requerimientos de nutrientes
La leche de vaca que encontramos hoy en día en sus diferentes formas ofrece suficientes garantías alimentarias:
  • Leche fresca, sometida únicamente a un tratamiento de pasteurización suave, el cual no ha variado en 50 años. Se consume directamente, sin necesidad de ser hervida y es la mejor opción para conseguir el sabor en determinadas recetas. Conserva al completo sus propiedades naturales originales.
  • Leche entera, la más recomendada, sobre todo en niño de edad escolar y adolescentes en etapa de desarrollo. Es aquella que contiene la mayor cantidad en grasa láctea y la que posee un mejor sabor. Tanto su valor calórico como su porcentaje en colesterol es más elevado con respecto a otro tipo de leche. Proporciona un importante valor nutritivo.
  • Leche desnatada, más frecuente en adultos y personas mayores de 65 años o quien padece altos niveles de colesterol, problemas gástricos o sobrepeso. Se recomienda por excelencia, debido a su aportación de proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales. Posee en su composición un valor nutricional muy similar a la leche entera, pero con menor cantidad de grasa.
  • Leche semidesnatada, ideal para niños, especialmente si tienden a incrementar de peso y para toda persona mayor de 25 años, dado que sirve como medida preventiva a la aparición del contenido graso. Su sabor es menos intenso e insípido y su valor nutritivo también disminuye.
Según un informe científico elaborado conjuntamente por la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y la Fundación Española de Nutrición (FEEN), la variedad que más se bebe en España es la semidesnatada, donde figura que en 2016 el consumo supuso el 42,6% de la leche envasada.

2. Leche de cabra


Sus propiedades organolépticas (color, olor y sabor) son ligeramente diferentes de la de vaca: más blanca, ácida y espesa. Contiene más grasa y proteínas, por lo que se recomienda beber menos cantidad en comparación con la de vaca, ya que proporciona más energía.
Además de unos bajos niveles de lactosa, aporta, a su vez, calcio y vitamina D. Es un alimento que contribuye a la regulación de la digestión.
Un estudio realizado en la India, en el que se llevó a cabo un análisis comparativo de las proteínas de la leche de vaca y la de cabra, concluyó que ésta última podía ser una alternativa hipoalergénica a la leche de vaca en la dieta. De nuevo, la FEEN la recomienda para personas con problemas digestivos, como úlceras, gastritis o trastornos epáticos por ser un alimento que contribuye a la regulación de la digestión.
En España, ya supone un 10,7% de la población lechera total.

Carácter Vegetal

1. Leche de soja

Podríamos decir que se trata de la bebida vegetal con un mayor consumo entre la población, aunque sin diagnóstico médico de alergia o intolerancia, no se recomienda sustituirla de la de vaca, debido a que no es tan completa desde un punto de vista nutricional.
Es la mejor alternativa de lácteos en cuanto a leche vegetal, ya que contiene soja e isoflavona, que ayudan a la disminución de factores de riesgo cardiovasculares y mejoran la fortaleza ósea. No contiene grasa saturadas, como el resto de bebidas vegetales.
Tiene la misma cantidad de proteínas que la leche de vaca.


2. Leche de avena

Se prepara con copos de avena, aceite de colza y agua. Al igual que la de arroz. Al igual que la de arroz y la de almendras, proporciona la menor cantidad de proteínas que la leche de soja. Por lo tanto, en caso de sólo ingerir estos tipos de leche, deberías añadir a tu dieta alimentos ricos en proteínas, como huevos o pollo, con el fin de complementar tu dieta.
Posee una carga de carbohidratos importante, mayormente simples. No posee calcio natural, pero puedes encontrarlas fortificarlas.


3. Leche de arroz

Es de las más asequibles, debido a que este cereal es fácil y barato de conseguir. La parte no tan buena es que casi no contiene proteínas. Las grasas que aporta son insaturadas, además de contener el doble de carbohidratos que la leche de vaca.
Esta bebida es recomendada para poblaciones con intolerancia a la lactosa o alergia y, de igual manera, es ideal para aquellos que presentan indigestiones, vómitos o diarreas.


4. Leche de almendras

Con una consistencia similar a la leche de vaca. Se prepara con almendras molidas.
Su contenido proteico es muy bajo y sus niveles de grasa se asemejan a la leche desnatada, de unas 50 calorías por vaso. Si bien este fruto aporta mucho calcio, ocurre todo lo contrario con la leche.
Suelen ser bebidas con un bajo contenido en carbohidratos.

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