Cómo mantener un hogar libre de Alergias y Asma


De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) el aire dentro del hogar puede estar considerablemente más contaminando que el presente en el exterior, puesto que se calcula que la población puede pasar hasta un 90% de su tiempo dentro del hogar. La calidad del aire en interiores (IAQ) es importante, especialmente si se sufre de asma o alergias.
Especialmente preocupantes son las investigaciones que asocian un incremento del riesgo del asma infantil con la exposición a determinadas sustancias. Muchas veces esta enfermedad en los niños puede tener su origen o verse favorecida por sustancias que contaminan el interior de muchos hogares tales como ftalatos, por ejemplo, presentes en gran número de productos.

En el salón

  • Los suelos de PVC o vinílicos son una solución para prevenir o reducir los síntomas de la alergia, ya que impiden la formación de electricidad estática y el desarrollo de hongos y bacterias
  • Las alfombras de fibra sintética (acrílico y PVC), además de durabilidad, ofrecen una alta capacidad para repeler los ácaros. Las de lana natural tienen propiedades antibacterianas y antialérgecas

En la cocina

  • Instalar un ventilador/extractor con salida en la estufa. Por lo general, las campanas que se instalan simplemente absorben olores sin ventilar. El tener este tipo de extractor con salida hace que reduzcan tanto la humedad como los gases expulsados al cocinar
  • Almacenar los alimentos en recipientes cerrados

En el baño

  • Evitar tener alfombra en el baño
  • Evitar el papel tapiz en las paredes, lo ideal es emplear cerámica o una puntura resistente al moho
  • Reparar las goteras

En el dormitorio

  • En la ropa de cama. Mientras dormimos, nuestra boca y nariz están en contacto directo con las sustancias o microorganismos alérgenos de la almohada y el colchón. Para impedir el paso de estos microbios en el sistema respiratorio, proteger poniendo fundas anti bacterianas, anti hongos y antiácaros en el colchón, la almohada y el edredón
  • Reemplazar los colchones cada 10 años y las almohadas cada 5
  • Comprar muebles de madera, metal o material sintético. No acumular objetos que guarden polvo como libros, en su caso, guardarlos en un recipiente de plástico o meterlos en una bolsa de congelador, pues el frío acaba con los ácaros del polvo

Otras recomendaciones

  • Mejorar la calidad del aire, en la elección de un aire acondicionado debemos tener en cuenta que incorpore filtros que eliminen los alérgenos como los electrodomésticos o los de plasma y/o neoplasma
  • La pintura fotocatalítica, que transforma las sustancias contaminantes y bacterias que se encuentren en el aire, y que entran en contacto con su superficie, en materia inocua. Además, destruye los malos olores y protege la pared de hongos y humedades
  • Asegurar de evitar las estufas sin ventilación de cualquier tipo, así como la calefacción de gas

Limpieza y Mantenimiento

  • En las zonas donde se encuentre una alfombra, asegurar de pasarle una aspiradora con un Filtro de Alta Eficiencia o HEPA dos veces a la semana. En cuanto al suelo, también es indispensable limpiarlo regularmente con un trapo húmedo para evitar que los irritantes se propaguen por el aire
  • Elegir persianas y pantallas en lugar de cortinas y visillos pesados. Los accesorios para cubrir las ventanas con telas grandes pueden retener fácilmente el polvo, la suciedad y los alérgenos, a su vez, su limpieza o es sencilla
  • Usar productos con poco o nulo contenido en compuestos orgánicos volátiles (VOC)con el fin de disminuir el nivel de irritantes al comprar pinturas, revestimientos, adhesivos, empapelado y otras sustancias
  • Usar paños ligeramente húmedos y paños secos especiales para retener y atrapar la suciedad en las superficies duras
  • Limpiar los filtros de aire acondicionado regularmente y sus conductos una vez al año
  • Mantener las mascotas fuera del dormitorio en época de alergias, ya que transportarán polen y otras partículas
  • Lavar dos veces por semana las sábanas con agua caliente
  • Aspirar el colchón por ambos lados, al menos durante 2 minutos, 2 veces al mes
  • Después de la ducha, pasar una esponja o trapo por las paredes. Mantener abierta la cortina o la puerta cuando no esté en uso, para que transpire y no se acumule la humedad. La ventilación es de vital importancia

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