6 Métodos para limpiar una barbacoa oxidada


Se acerca el buen tiempo y, con él, las barbacoas en familia. Pero... ¿Y si mi barbacoa está oxidada? Muchos admiradores de la parrilla también habrán tenido que lidiar con este mal común en verano. El óxido en las rejillas está causado, normalmente, por un mantenimiento inadecuado. Afortunadamente, hay muchos métodos que se pueden usar por separado o conjuntamente para limpiar el óxido de tu barbacoa.
Opta por el reciclaje y "restaura" tu parrilla para darle el mejor uso posible.

1. Retirando el óxido con vinagre blanco: el vinagre reaccione con el óxido y lo disuelve para su fácil manejo a la hora de retirarlo del metal. Usa un trozo de tela empapado en vinagre blanco y déjalo actuar durante unas 24 horas


2. Puedes probar con lima y sal: cubre las rejillas en su totalidad con sal y exprime la lima por encima



3. Crea una pasta con bicarbonato de sodio, mezclándolo con agua hasta que esté lo suficientemente espeso para esparcirlo por el metal, usa un cepillo de dientes para raspar toda la superficie. La composición del bicarbonato es de partículas finas, pero semiduras, y es excelente para pulir el metal sin dañarlo


4. Usa el ácido oxálico: en este método te aconsejamos que tomes determinadas precauciones, como el uso de guantes y gafas y ropa de protección:
  • Lava las rejillas con detergente y sécalas
  • Mezcla 25 ml de ácido oxálico con 250 ml de agua tibia
  • Remójalo por, aproximadamente, 20 minutos
  • Lávalo y sécalo


5. También podrás usar productos preparados para este fin


6. Un método muy útil y recomendado, que combina algunos anteriormente citados, es:
  • Calentar la parrilla para eliminar cualquier residuo de grasa. Amontonar una pila de carbón vegetal en el centro o encender todas las válvulas de las hornallas, dependiendo del tipo de barbacoa
  • Usar un cepillo para parrilla para quitar el óxido sin dañar la rejilla, utilizando un cepillo de cerdas de latón o un material similar
  • Rociar las zonas afectadas con bicarbonato de sodio
  • Colocar la rejilla de nuevo en la parrilla caliente o en un horno a 176 0C, mientras que el bicarbonato se calienta, hará burbujas de dióxido de carbono, que también ayudarán a quitar el óxido. Frotar y limpiar la parrilla una vez se haya enfriado
  • Rociar la rejilla con vinagre, que puede corroer el óxido sin vapores o químicos. Llevar a cabo hasta que las áreas oxidadas estén cubiertas
  • Tomar una almohadilla pequeña de lija y envolverla, pues las partículas duras de arena arañarán el material

Si prefieres ver un método de forma visual no te pierdas este vídeo:



Disfruta del buen tiempo y la buena compañía

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