Todo lo que Debes Saber Sobre el Mioma Uterino


El 40% de las mujeres europeas de entre 35 y 55 años tiene miomas uterinos, afirma Helena Kopp, ginecóloga e investigadora del Instituto Karolinska (Estocolmo), muchas de las cuales no consultan con su médico hasta pasados los cinco años.
Un mioma uterino es un tumor benigno y no canceroso, que crece en el tejido muscular del útero o miometrio. Sólo un 0,5% de los miomas se convierten en tumores malignos o sarcomas.
Estos miomas se originan en las células del tejido muscular del útero.



En muchos casos, puede ser causante de la infertilidad; este problema afecta con más frecuencia a mujeres que padecen obesidad, hipertensión o con antecedentes familiares.
Se pueden distinguir tres tipos, en función de su localización:
  • Submucosos: en el endometrio y haciendo relieve en la cavidad uterina. Aproximadamente el 55% de los miomas son de esta clase.
  • Intramurales: en el miometrio, sin alterar otra capa del útero. Aproximadamente el 40% de los miomas son de esta clase.
  • Subserosos o Pediculados: fuera del miometrio, hacia el exterior uterino, alterando los paracolpos. Aproximadamente el 5% de los miomas son de esta clase.

Síntomas

A pesar de que el 30% de las mujeres (Cifra reconocida por el Instituto Nacional de Estadística) no presentan ningún síntoma, son muchas las que padecen sufrir efectos que provocan un impacto negativo en su vida diaria. Los principales síntomas son:
  • Sangrado menstrual excesivo y/o entre periodos
  • Periodos menstruales más duraderos
  • Hinchazón y dolor de abdomen
  • Cólicos pélvicos o lumbalgia: este dolor suele ser estar acompañado por sangrado. Viene dado por el abultamiento que producen los Miomas Subserosos
  • Aumento de peso
  • Necesidad de orinar con mayor frecuencia


Causas

Las investigaciones sobre las causas que producen este mal son constantes, aunque no se conocen exactamente. Sin embargo, el crecimiento de este tumor puede estar asociado a las hormonas (en concreto, los estrógenos) o un factor hereditario.

Tratamiento

Desde el punto de vista médico, las mujeres que no manifiestan los síntomas propios de los miomas no tienen necesidad de seguir un tratamiento, pero deben efectuar un seguimiento para una detección rápida en caso de que éstos aumenten de tamaño o número.
Dependerá de los siguientes factores:
  • Edad
  • Gravedad de los síntomas
  • Tipo de mioma
  • Embarazo
  • Deseo de tener hijos en el futuro

Su tratamiento puede incluir:
  • Pastillas anticonceptivas, para el control de los periodos menstruales
  • Dispositivos intrauterinos (DIU) o inyecciones mensuales que liberen hormonas para ayudar a reducir el sangrado y el dolor
  • Ácido Tranexámico, para reducir la cantidad de flujo de sangre
  • Suplementos de hierro, para prevenir o tratar la anemia, debido a los periodos abundantes
  • Analgésicos o Atinflamatorios no esteroides (AINES)
  • Inyecciones de Hormonoterapia, para ayudar a reducir el tamaño del tumor
La cirugía y los procedimientos empleados son:
  • Histerioscopia: con el fin de eliminar los miomas dentro del útero. Consiste en la introducción de una pequeña cámara (histeroscopio) dentro del útero y proceder a la exéresis del mioma. Requiere anestesia general o regional, aunque la recuperación post-operatoria es muy rápida.
  • Embolización de las arterias uterinas, lo que detiene el riego sanguíneo, que provoca el encogimiento y la muerte del mioma. Una buena opción para un posterior embarazo.
  • Miomectomía: consiste en la extirpación de los miomas uterinos. Otra buena opción si se desea tener hijos. Requiere la toma de hormonas durante los meses previos a la intervención, para así disminuir al máximo el tamaño de los miomas. En este caso, se practica única y exclusivamente la exéresis del mioma, preservando el útero, que debe ser reconstruido durante el acto quirúrgico.
  • Histerectomía: se extirpa el útero por completo. Es un tratamiento muy habitual para la eliminación de miomas de gran tamaño o muy numerosos, sobre todo el mujeres de edad menopáusica o aquellas que no desean tener hijos. puede practicarse por la vía laparoscópica o vaginal, es decir, sin necesidad de abrir el abdomen o mediante la cirugía con el abdomen abierto.

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