¿Qué Factores de Riesgo Debemos Controlar para Prevenir el Ictus?


Recientemente, el Observatorio del Ictus ha revelado que uno de cada seis españoles va a sufrir un Ictus a lo largo de su vida.
Embolia, accidente cerebrovascular, infarto cerebral, derrame, aplopegía, ictus… Cualquier de estos términos se refiere a una alteración brusca de la circulación de la sangre que llega a nuestro cerebro. Puede ser provocado por un coágulo de la circulación de la sangre hacia una parte del cerebro (ictus sistémico) o bien, por una hemorragia por la rotura de un vaso cerebral (ictus emorrágico)
Aproximadamente, el 85% de los ictus son sistémicos y, por lo tanto, el 15% restante hemorrágicos.


Epidemiología

Los siguientes son datos actualizados por la Federación Española del Ictus:
  • Prevalencia
    • En el 3,5% de la población mayor de 65 años
    • En España, hay 150 de 250 casos anuales por cada 100.000 habitantes
  • Incidencia por edad y género
    • De 65 a 74 años, la presencia es mayor en hombres
    • A partir de los 75 años, asciende significativamente entre mujeres
  • Mortalidad
    • En Europa es la tercera causa de muerte
    • En España es la primera causa de muerte en mujeres y segunda en hombres
  • Morbilidad
    • El 32,3% requiere rehabilitación
    • El 27,4% representa discapacidad para alguna actividad básica de la vida diaria
    • El 17,7% de los pacientes que han sufrido un ictus son dependientes a los seis meses
    • El 12,5% sufre depresión en los tres primeros meses
    • El 10% evoluciona a demencia en los tres meses posteriores
Otros problemas que representan derivados del ictus se refieren a epilepsia, espasticidad, incontinencia urinaria, problemas intestinales, úlceras de cúbito

Síntomas

Es muy importante saber identificar los síntomas para acudir lo antes posible a urgencias. Gracias al Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología sabemos que los signos de alarma son:
  • Pérdida brusca de fuerza en la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo
  • Trastornos de la sensibilidad, sensación de hormigueo en la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo
  • Pérdida súbita de la visión de uno o ambos ojos
  • Alteración repentina del habla, dificultad para expresarse o comprender el lenguaje
  • Dolor de cabeza de inicio súbito, inestabilidad, desequilibrio o caídas bruscas inexplicables, si se acompañan de cualquiera de los síntomas descritos con anterioridad

Desde la Sociedad Española de Neurología (SEN), advierten de que no hay que quitar importancia a estos síntomas porque desaparezcan espontáneamente, ya que podría tratarse de un ataque sistémico transotorio que, si se trata a tiempo, puede evitar un infarto cerebral.

Factores de Riesgo





Comentarios