¿Cómo Conseguir un Cuidador de Confianza?


A finales de los ochenta se estaba elaborando en España un Plan Gerontológico, ya que se había detectado la necesidad de ayuda que muchas familias cuidadoras de personas mayores dependientes presentaban. Por lo que, en la redacción definitiva del plan, se incluyeron algunas medidas tendentes a lograr el objetivo de apoyar a estas familias, dando paso al trabajo de cuidador.
Cuando ha llegado el momento de buscar una solución en el cuidado de un ser querido en edad avanzada, se presentan varias alterativas: los servicios de una residencia, trasladarlo a la vivienda de algún familiar o encontrar un cuidador que velará por su bienestar.


A la hora de elegir, debemos tener en cuenta que un 87% de ancianos en España prefiere quedarse en su , evitando mudanzas a ajenas o residencias.

En Asidom, una gran parte de nuestra actividad está destinada al tanto en su , hospitales o en instituciones residenciales. La búsqueda de referencias, las entrevistas personales y la elaboración de un perfil idóneo de acuerdo con las patologías y personalidad del cliente son algunas de las fuentes que nos guían.
Es cierto que abrir las puertas de tu hogar a un desconocido y que éste se ocupe de alguien a quien quieres no resulta fácil al principio, sin embargo, debemos subrayar, por nuestra experiencia, que suele ser un ejercicio sano, tanto para el paciente como para sus familiares, ya que permite una mejor calidad de vida.
A continuación, queremos contarte algunas de las referencias que nos llevan a escoger un cuidador apto para cada tipo de persona.

Definir las necesidades del paciente

Tanto en el conocimiento de alguna enfermedad y su tratamiento, como en las atenciones individualizadas que se requieren, es preciso estar al corriente de toda la actividad en el cuidado de una persona. Siempre buscando referencias demostrables y un tiempo mínimo de experiencia en el campo que se va a tratar (demencia, problemas de movilidad…)
Dependiendo de diversos factores, podremos contratar una persona por horas, días, semanas o meses. Desde un par de horas al día hasta una (24 horas).



Búsqueda de un perfil idóneo en el trabajador

En él destacarán:
  • Su personalidad, el ingrediente más importante a considerar, debido al carácter y las costumbres del paciente
  • Experiencia, un factor muy valiosos, ya que ayuda al cuidador si puede o no manejar una tarea en particular
  • Fiabilidad: pedir referencias justificables puede ser una tarea significante en este proceso
  • Honestidad: si algo nos caracteriza es nuestra experiencia, tanto al cliente como al trabajador

Tomar conciencia de las tareas a realizar

Una vez comprobaras las referencias y la experiencia del profesional, detallar cuáles son las tareas que desempeñará: apoyo en las comidas, , control y seguimiento de medicación, cambios postulares, asistencia en los desplazamientos, ayuda en las tareas doméstica…

Firmar el contrato de trabajo

Entra ambas partes, siempre de acuerdo con la Legislación Vigente.

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